El instituto holandés para la Salud Pública y el Medioambiente (RIVM) ha evaluado la ingesta del Bisfenol A (BPA) a través del consumo de los alimentos como seguimiento de un estudio previo realizado en 2016.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) actualmente está reevaluando la Ingesta Diaria Tolerable temporal (t-TDI) establecida en 2015 en 4 µg/kg de peso corporal/día, y se espera su publicación a lo largo de 2018 tras el análisis de la evidencia científica sobre su toxicidad.

Presencia de BPA en alimentos

El BPA es una sustancia química utilizada para producir un plástico transparente (policarbonato) que se utiliza en los materiales de envasado de alimentos. El BPA también se usa en recubrimientos para proteger la calidad de los alimentos enlatados y las bebidas (es decir, en la capa blanca del interior de la lata), de forma que el BPA puede entrar en los alimentos a través de la migración de este tipo de envases.

Conclusiones

  • Las estimaciones de exposición indican que los posibles efectos en la salud derivados de la ingesta de BPA a través de los alimentos son insignificantes.
  • La ingesta total de BPA a través de los alimentos es muy baja; incluso en el escenario más desfavorable, en el cual se estimó que el 50% de la población consumía alimentos y bebidas enlatadas, la exposición es 30 veces menor que la t-TDI.
  • Ningún alimento en concreto contribuye en gran medida a la exposición, porque todas las fuentes de alimentos hacen su propia “pequeña” contribución.
  • En general, la mayoría de la exposición al BPA se debió al consumo de alimentos no enlatados, que contienen niveles más bajos de BPA que los alimentos enlatados. La presencia de BPA en alimentos no enlatados podría ser debido a la presencia de BPA en otros materiales en contacto con alimentos como resinas epoxi, y plásticos de policarbonato. Estos materiales son usados en la fabricación de jarras y plásticos. También se consideró la contaminación durante el procesado de los alimentos.
  • Comparando con la evaluación realizada por ANSES (2017), enfocada a alimentos de origen animal contaminados con BPA, los resultados están en el mismo orden de magnitud.
  • En la evaluación realizada por el Panel EFSA de materiales en contacto con alimentos, enzimas, aromatizantes y coadyuvantes (2015), la exposición estimada por EFSA fue 5 veces menor que la t-TDI. El RIVM establece que los escenarios considerados en el presente estudio son más conservadores que los de EFSA, en los cuales se estimó un mayor consumo de productos contaminados con BPA.
  • En los 3 estudios, el grupo poblacional con mayor exposición son los bebés y niños pequeños, debido al mayor consumo de alimentos en base a su peso corporal, pero no por consumir más alimentos con mayor contenido de BPA.